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Me han despedido, ¿ahora qué hago?

1. Exija siempre la carta de despido por escrito

 
Cuando una empresa quiere despedir a un trabajador es necesario que lo haga siempre por escrito, tanto si es un despido disciplinario, como un despido objetivo o si le presenta una carta donde le informa del fin del contrato temporal.

Es completamente normal que un trabajador se ponga nervioso cuando recibe una carta de despido, por este motivo es recomendable que cuando el trabajador reciba la carta de despido siga estas pautas:

  • exigir que se le entregue a él también una copia de la carta de despido, y quedársela antes de firmar nada.
  • compruebe que la carta que le entregan es igual que la que se queda la empresa.
  • compruebe la fecha que pone en la carta. Muchas empresas fechan la carta con una fecha anterior para de esta forma evitar que el trabajador reclame, haciendo que se le pase el plazo.
  • ponga primero “no conforme”. Esta es una forma de protegerse el trabajador, y poder reclamar más fácilmente si posteriormente lo va a hacer. Poner esta coletilla no implica que se vaya siempre a demandar, pero facilita en el caso que finalmente se haga. Es necesario poner primero la coletilla y luego firmar, para evitar que se firme primero y cuando se quiere poner “no conforme” la empresa le quite la carta y no pueda seguir escribiendo.
  • ponga la fecha en que le entregan la carta, para demostrar qué día se recibe, momento en el que empezarán a contar muchas veces los plazos para demandar y para pedir el desempleo.
  •  firmar, siempre después de haber hecho todo lo anteriormente mencionado.

De esta forma, después de salir de la reunión donde le entregan la carta de despido, el trabajador podrá leérsela tranquilamente y podrá buscar asesoramiento, no habiéndose cerrado las posibilidades de demandar si el despido está mal hecho.


2. Si considera que no le han pagado lo que deberían o que la carta alega unos motivos injustos: impugne.

Mucha atención al tema de los plazos en el despido. En el caso de que el trabajador no esté de acuerdo con el despido tiene 20 días hábiles judiciales (no cuentan sábados, domingos ni festivos) para impugnarlo.  Este plazo es muy importante, ya que si lo deja pasar no podrá reclamar judicialmente su despido.

Por lo que si tiene indicios de que su despido no se ajusta a derecho, acuda lo más pronto posible a un abogado para que le asesore.